Soy un apasionado de la tecnología que un día se hizo una pregunta incómoda: ¿por qué todos estos servicios son gratis?
La respuesta no es bonita. Cuando Google, Facebook o cualquier otra gran plataforma te ofrece algo sin cobrarte nada, el producto eres tú. Tus búsquedas, tus correos, tu ubicación, tus hábitos… todo se convierte en datos que se venden al mejor postor para mostrarte publicidad cada vez más personalizada.
Eso me preocupó. Así que empecé a probar alternativas: correos privados, navegadores que no rastrean, VPNs, almacenamiento cifrado. Y ahora quiero compartir esa experiencia contigo.