Ir a la sección
Artículo 3 de 17

Vivaldi: el navegador que te da el control.

Hecho por los creadores de Opera original. Para los que quieren un navegador que trabaje para ellos, no al revés.


⏱ 7 min de lectura Dificultad: Media 💾 Requiere instalar algo

Ya hablamos de Firefox y Brave como las alternativas más directas a Chrome. Hoy toca algo diferente. Hoy hablo de Vivaldi, y te aviso ya: no es para todo el mundo. Pero si es para ti, vas a flipar.

Vivaldi es el navegador que eligen las personas que llevan tiempo pensando en cómo quieren que sea su herramienta. No el que te viene instalado, no el que usa todo el mundo. El tuyo. El que funciona como tú quieres, no como le da la gana a la empresa que lo hace.

Vivaldi no te pregunta si aceptas sus condiciones. Te pregunta cómo quieres que funcione.

Un poco de historia, porque aquí viene lo bueno

📖

De Opera a Vivaldi: cómo nació esto

Jon Stephenson von Tetzchner fue el cofundador y CEO de Opera, el navegador noruego que durante años fue el más innovador del mercado. Las pestañas tal como las conocemos hoy, la barra de velocidad, la gestión de sesiones... todo eso lo inventó Opera. Chrome y Firefox lo copiaron después.

En 2011, la nueva dirección de Opera decidió convertirlo en un navegador simplificado para móvil. Básicamente tiraron por la borda todo lo que lo hacía especial. Von Tetzchner se fue. Y en 2015 fundó Vivaldi con el mismo equipo, con una idea muy clara: hacer el navegador que los usuarios de Opera perdieron.

Un navegador para gente que usa internet de verdad. No para el que solo abre YouTube y ya.

¿Qué tiene Vivaldi que no tiene ningún otro?

Te cuento lo más llamativo. Y mira que hay donde elegir:

📌

Panel lateral

Un panel fijo donde puedes tener el correo, notas, un feed de noticias o incluso otra página abierta mientras navegas. Cuando lo pruebas no entiendes cómo has vivido sin él.

🗂️

Gestión de pestañas brutal

Apílalas, agrúpalas, ponlas en mosaico para ver varias a la vez. Si eres del equipo "50 pestañas abiertas y no me avergüenzo", Vivaldi es tu sitio.

🎨

Temas adaptativos

La interfaz cambia de color automáticamente según la página que tienes abierta. Suena a tontería hasta que lo ves en acción. Luego ya no puedes volver atrás.

✉️

Cliente de correo integrado

Vivaldi Mail viene de serie. Sin extensiones, sin abrir otra pestaña. Gestionas tus cuentas IMAP directamente desde el navegador, como si nada.

📝

Notas integradas

Tomas nota directamente en el navegador, la vinculas a la página que estás viendo y puedes buscar en ellas. Pequeño detalle, pero cuando lo necesitas lo agradeces una barbaridad.

🔒

Bloqueador nativo

Bloquea rastreadores y anuncios sin instalar nada. Lo activas en los ajustes en diez segundos. Punto.

🖱️

Gestos de ratón

Vuelve atrás, cierra pestañas o abre nuevas moviendo el ratón. Una vez que los aprendes, los demás navegadores te parecen mancos.

⌨️

Comandos rápidos

Una paleta de comandos al estilo Spotlight. Busca cualquier función, ajuste o pestaña abierta sin tocar el ratón. Para los que vivimos de los atajos de teclado, esto es oro.

¿Y la privacidad? ¿Es de fiar?

Vivaldi está construido sobre Chromium, igual que Chrome y Brave. Pero aquí viene la diferencia que importa: han quitado todo el código de Google. Sin telemetría de Google, sin sincronización con sus servidores, sin sus APIs de rastreo. Nada.

La sincronización entre dispositivos existe, pero pasa por servidores de Vivaldi —empresa noruega, leyes europeas— y está cifrada de extremo a extremo. Ellos mismos no pueden ver qué tienes ahí. ¿Es tan privado como Firefox con uBlock? No exactamente, porque parte del código no es público y no se puede auditar al 100%. Pero es mucho mejor que Chrome, y lo compensa de sobra con todo lo demás que ofrece.

🇳🇴

Noruega no es California

Vivaldi Technologies tiene sede en Oslo. Eso significa RGPD europeo, que es uno de los marcos de protección de datos más estrictos del mundo. No es lo mismo que una empresa de Silicon Valley diciéndote que "se toman muy en serio tu privacidad".

Y Jon von Tetzchner habla abiertamente contra la vigilancia digital desde hace años. No es postureo de marketing. Hay una filosofía real detrás de todo esto.

¿Es Vivaldi para ti? Sé honesto contigo mismo

Te lo digo claro: Vivaldi tiene tantas opciones que al principio puede agobiar un poco. No pasa nada. Por eso te dejo esta tabla para que lo decidas tú:

✅ Pruébalo si...
  • Siempre tienes un montón de pestañas abiertas
  • El navegador es tu herramienta principal de trabajo
  • Te gusta ajustar cómo funcionan tus programas
  • Quieres correo y notas en un solo sitio
  • Vienes de Chrome y quieres más control sin perder nada
  • Disfrutas descubriendo atajos y funciones nuevas
❌ Quizá no es para ti si...
  • Solo quieres algo que funcione sin pensar
  • Las opciones de configuración te estresan
  • Abres el navegador para cuatro cosas y lo cierras
  • La privacidad es tu prioridad absoluta por encima de todo
  • Necesitas extensiones muy concretas que solo van en Firefox

Si te has reconocido en la columna verde, dale una oportunidad. Si te has visto más en la roja, quédate con Firefox o Brave del artículo anterior. No hay ningún mérito extra en usar el más complicado. Los dos son estupendos.

Cómo empezar sin agobiarte

1

Descárgalo en vivaldi.com

Disponible para Windows, Mac, Linux y Android. En iOS de momento no hay versión por las restricciones de Apple sobre motores de navegación propios.

2

Importa todo lo que tenías

Al arrancar por primera vez te ofrece importar marcadores, contraseñas e historial desde Chrome o Firefox. Un clic y tienes tu entorno de siempre desde el primer momento.

3

Activa el bloqueador nativo

Ajustes → Privacidad → Bloquear rastreadores y anuncios. Actívalo y ya tienes protección básica sin instalar nada más.

4

Cambia el buscador por defecto

Ya sabes cuál poner. Ajustes → Búsqueda → Motor de búsqueda predeterminado. Lo vimos en el artículo 1.

5

Dedica 20 minutos a explorar sin prisa

Haz clic derecho en la barra de pestañas, prueba los paneles laterales, activa los gestos de ratón. Vivaldi se aprende usándolo, no leyendo la documentación.


Un consejo: no intentes configurarlo todo el primer día. Vivaldi es de esos programas que van creciendo contigo. Lo que hoy te parece una opción rara, dentro de un mes no concebirás que no exista en otros navegadores. Te lo digo por experiencia.

🧭 FASE 1: LIMPIEZA DE SUPERFICIE

Limpieza de Superficie

Este es el tercer artículo de la Fase 1, de la Hoja de Ruta para abandonar Google. A partir de aquí, dejamos las aplicaciones locales atrás y pasamos a configurar escudos que protegen toda tu conexión de red.

Lo ideal es seguir la ruta en orden para que el blindaje no deje fisuras. ¿Cuál es tu siguiente paso? El siguiente artículo de la serie habla de los DNS, el escudo invisible que crean.